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En pol铆tica el parentesco no es pecado. El problema es cuando se convierte en m茅todo.
Ricardo Monreal sali贸 a ponerle freno p煤blico a su hermano Sa煤l rumbo a Zacatecas 2027. No fue un consejo familiar; fue un mensaje pol铆tico. Dijo lo que ten铆a que decir despu茅s de que la presidenta Claudia Sheinbaum marcara la raya contra el nepotismo electoral. Traducido al castellano crudo: no es tiempo de herencias.
La frase de la abuela —“est谩s viendo la tormenta y no te hincas”— no fue nostalgia rural; fue advertencia estrat茅gica. En Zacatecas gobierna David Monreal. Sa煤l es senador. Ricardo coordina a Morena en San L谩zaro. Tres hermanos en la estructura del poder. Legal, s铆. Pero pol铆ticamente inflamable.
Sa煤l entendi贸 el recado. Pas贸 del tono desafiante al “analizo con responsabilidad”. Cuando un pol铆tico dice que reflexiona, casi siempre significa que ya le explicaron el costo.
Pero mientras en Morena se contiene el apellido Monreal, en San Luis Potos铆 el Verde movi贸 ficha sin rubor. Manuel Velasco destap贸 a la senadora Ruth Gonz谩lez Silva como carta rumbo a la gubernatura 2027. Ella pidi贸 “tiempo al tiempo”. El cl谩sico libreto del destape anticipado: se lanza el globo y se mide el viento.
El detalle no es menor: Ruth es esposa del actual gobernador potosino. Y aqu铆 es donde la tinta se espesa.
Todo ocurre justo despu茅s del anuncio de unidad entre Morena, PT y Verde. Unidad electoral hacia afuera, tensiones internas hacia adentro. Mientras se habla de cerrar el paso al nepotismo, se normalizan candidaturas con sello familiar en los estados aliados.
¿Las reglas son para todos o s贸lo para algunos? Esa es la pregunta que no se formula en conferencia, pero que flota en los pasillos.
Sheinbaum no puede permitirse un doble rasero. Si la l铆nea contra el nepotismo se aplica s贸lo en casa y se tolera en la alianza, la narrativa de transformaci贸n pierde consistencia. Y si se aplica con rigor a todos, habr谩 fracturas silenciosas.
Ricardo jug贸 al institucional. Sa煤l recul贸. Velasco aceler贸. Ruth administr贸 tiempos. El tablero se mueve antes de que inicie formalmente la contienda.
En el fondo, el dilema es simple: ¿movimiento o apellidos? ¿Proyecto o patrimonio?
La presidenta ha demostrado que sabe manejar presiones mayores. Pero las tormentas internas son m谩s complejas que las externas. No hacen ruido en la frontera; hacen eco en la mesa de negociaci贸n.
Morena prometi贸 desterrar los cacicazgos. El Verde no prometi贸 tanto, pero acompa帽a. El PT observa. Y los estados cuentan.
La tinta se sigue gastando porque el poder, cuando se hereda, deja manchas dif铆ciles de borrar.






