Los estudios forenses modificaron la línea inicial de investigación y derivaron en la presentación de la madre del menor ante un juez en Tula.
JAUMAVE, Tamaulipas.– La investigación por la muerte de un niño de dos años en el ejido Nogales dio un giro luego de que los dictámenes periciales descartaran la versión inicial de un presunto atragantamiento y establecieran indicios compatibles con una intoxicación por una sustancia química.
El hecho fue reportado la tarde del martes, cuando paramédicos de Protección Civil de Jaumave acudieron al lugar tras recibir el aviso de un menor inconsciente; al arribar confirmaron que ya no presentaba signos vitales. Posteriormente, agentes de la Policía Investigadora iniciaron las diligencias y el cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense de Tula para practicar la necropsia.
Los peritajes también documentaron una lesión en el rostro del menor, elementos que llevaron a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas a presentar ante un juez a la madre del niño como imputada por el probable delito de infanticidio. La mujer, originaria del ejido Gabino Vázquez, en Bustamante, trabajaba en un rancho del ejido Nogales y cuenta con un defensor público.
La audiencia inicial se celebró este viernes 10 de julio en Tula, donde el juez comenzó a revisar las pruebas aportadas por el Ministerio Público y la defensa para definir su situación jurídica. Conforme al sistema penal acusatorio, su identidad permanece reservada y se presume su inocencia hasta que exista una sentencia firme.
La investigación continúa y será la autoridad judicial la que determine, con base en las pruebas y el debido proceso, la responsabilidad legal correspondiente.






