domingo, 25 de enero de 2026

LEALTADES QUE PESAN: el mensaje político que salió de Reynosa


 

Por: 𝒢𝒶𝓈𝓉𝒶𝓃𝒹𝑜 𝒯𝒾𝓃𝓉𝒶🖋️

Abril de 2024 no fue una fecha más en el calendario político de Tamaulipas. En Reynosa, más de ocho mil voces y aplausos no solo ovacionaron a tres figuras en un templete; marcaron una señal temprana de alineamientos, lealtades y lecturas finas del poder que hoy cobran sentido.


Carlos Peña Ortiz, Américo Villarreal Anaya y Claudia Sheinbaum compartieron escenario ante una multitud que no improvisó su entusiasmo. Fue un recibimiento vigoroso, casi de cierre de campaña, en un momento donde muchos dentro del movimiento aún dudaban, se fragmentaban o calculaban mal los tiempos.


Conviene recordarlo: Peña Ortiz fue de los primeros alcaldes en levantar la mano, en dar resultado político real cuando otros apenas se anotaban en listas internas o jugaban a la neutralidad. Mientras algunos grupos de Morena se replegaban o se dividían —entre los resentimientos aún vivos de figuras como Marcelo Ebrard, Adán Augusto López o Ricardo Monreal— Reynosa operó, movilizó y cumplió.


Hoy, cuando algunos intentan desgastar la figura del gobierno estatal o minimizar la cercanía presidencial con el alcalde de Reynosa, olvidan que la nueva política no se escribe con declaraciones altisonantes, sino con estructura, territorio y resultados. Y Reynosa los puso sobre la mesa.


La presidenta lo tiene claro. La nueva etapa apenas se está configurando, aunque muchos presuman entenderla sin atinarle a una sola coordenada. En ese tablero, Reynosa no es solo un municipio estratégico: podría convertirse en el bastión que la estructura presidencial necesita. Una ciudad que ya fue azul, luego se pintó de Morena y que hoy —ante el caos interno y la disputa de grupos— comienza a teñirse de verde.


Para algunos, el gesto presidencial es menor; para otros, oportunismo político del alcalde. Pero en política, los gestos importan. Y mucho. Basta recordar el episodio del 9 de marzo de 2025 en el Zócalo capitalino, durante la asamblea informativa convocada para defender la soberanía nacional frente a amenazas arancelarias de Estados Unidos.


Mientras Claudia Sheinbaum avanzaba hacia el templete, un grupo de figuras clave del morenismo —distraídas tomándose una selfie— no la saludó. El desliz se volvió viral, fue leído como “desaire” y tuvo consecuencias. No fue anécdota: fue advertencia.


Andrés Manuel López Beltrán, Luisa María Alcalde, Adán Augusto López, Ricardo Monreal y Manuel Velasco aprendieron que en la nueva lógica del poder la disciplina no es opcional. Y quienes no la entendieron, hoy caminan en la penumbra política, con jalón de orejas incluido y protagonismo menguado.


Por eso, colocar a Peña Ortiz en el templete no fue un error ni una cortesía: fue una definición. Los grupos se están decantando, y este —guste o incomode— es uno de los que cuenta con el visto bueno presidencial.


La política, como la historia, no perdona a quienes llegan tarde ni a quienes no leen las señales. Reynosa, por ahora, ya entendió el mensaje.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

JUSTICIA LABORAL Y HUMANISMO: SNTE 30 Y SET FORTALECEN EL CORAZÓN DEL MAGISTERIO

  La Sección 30 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) refrendó su respaldo a los procesos de certeza laboral del mag...